Cruel visión del 2020 que terminó en marzo
Capitulo 1
Una situación social que asemeja a un campo de concentración me aconseja, aun que solo sea para mi mismo y, para recordar al cabo de pocos años, ya que mi edad, con mucho, jamás puede ir más allá de eso, unos pocos, una historia que jamás creí vivir como tantos septuagenarios como yo, que anestesiados por un bienestar económico, de atención sanitaria, de cohesión social, nunca creíamos que iría, en menos de 3 meses (cuando esto escribo estamos a 20 de marzo), a dar un vuelco sustancial.
Puedo decir, sin riesgo de equivocarme, que ni en los peores sueños esperaba que en este mes acabase el año. Y digo "acabase" pues el modelo, a pesar del triunfo del capitalismo depredador, de los asaltos de un sector de progresismo falso, de la mediocridad de los dirigentes, de los avances de la ciencia médica, no hacía presagiar que esto ocurriese: Un virus pone en cuarentena a toda la humanidad. Parece satánico, pero no lo es, parece casual, pero no lo es.
Así, estoy sentado frente a mi PC, un poco hipocondríaco (como todo el mundo, aunque cueste reconocerlo), viendo por la ventana a través de una triste neblina la mole del Cerro del Telégrafo, lugar tantas veces de mis andanzas senderistas y ciclistas.
Hace un par de horas regresé de mi caza matinal cada dos días: Se trataba de proveerme de los alimentos básicos para mi hogar, compuesto, además de mi, de sexagenaria y octogenaria. ¡Vaya panorama¡.Un coche cargado de productos de los que, racionalmente podría prescindir en caso de economía de guerra: Yogures light, verduras de diferentes tipos, fruta diversa, vino diverso, pan con pasas y cúrcuma, cuatro equipos de desinfección, etc. etc. Cosas que ya en esta sociedad de bienestar y consumista tengo interiorizadas como imprescindibles. ¡Dios Santo¡.
Esto ha sido, hasta ahora, un modo de alimentarme y de higienizarme.
Recorro la zona de garaje y me encuentro mi querida bici, la que tengo destinada a cicloturismo y que, por ley y por ética, no puedo usar. Reflexiono y me digo que lo que preciso para vivir son muy pocas cosas: La Bici, repuestos, una tienda de campaña de 2,5 kg, saco de dormir de plumas 0,5 kg, colchoneta hinchable 0,7 kg,, chorizos, cereales, alguna fruta, leche, sopa liofilizada, café liofilizado y la ropa interior y cacetines de repuesto, forro polar de repuesto. Hablo de menos de 8 kg sobre los 12 de la bici. Y con esto me mantendría durante um mes sin problemas, reponiendo alguna cosilla por el campo (fruta) y lo que comprara en lo poco abierto, pues la autosuficiencia no tiene límites.
Esto estaba destinado a salir si el maldito COVID-19 atacándo a diestro y siniestro en plan exponencial, con el inconsciente apoyo de una inepta clase política., no hubiera trastocado mis planes. Llevaria mi casa y mi alimentación a cuestas, odiaría menos a nuestros dirigentes, y hasta puede que llegase a centenario. Hoy abrigo muy serias dudas.
Veamos cómo hemos llegado aquí y el por qué de ello.
En una zona lejana, muy lejana, en el interior de China aparece 3 meses atrás un virus. China, tan propensa al ocultismo, tarda, como siempre, en alertar a la comunidad internacional. Lo hace tardiamente pues, pero ya adoptando drástricas medidas para evitar un contagio generalizado que comenzaba a hacerse visible. Cierto que el mundo, que ve lejos, muy lejos, el problema, con el inestimable apoyo de la burocracia estéril de la OMS, se "duerme en los laureles". La globalización contribuye rápidamente a extender el problema, por la alta capacidad de contagio y la agresividad del virus. Pero primero se va hacia los vecinos (Corea del Sur, Japón, Taiwan, Singapur....). Ëstos reaccionan de modo diverso pero eficaz, aunque pronto (rápido Taiwan y Singapur, pronto el resto). Todos adoptan decisiones radicales que la población acata militarmente. Y pronto las cosas mejoran... Mas lejos (Iran) con un régimen totalitario al cien por cien, incomprensiblemente cree que con plegarias al Profeta y parches Sor Virginia (con nombre cambiado) va a conseguir lo mismo que los asiáticos de ojos rasgados. Nada de nada. Un desastre.
Finalmente llega, como no podia ser de otra manera, a Europa. Vamos como el viaje de Marco Polo pero tardando mucho menos, y ya retornando. El virus viene a explotar en la cara a Europa. Y ¿ que ocurre ?. Como siempre están los "pardillos" mediterráneos que no tienen ni puñetera idea de como contener la marea. El primero, dando palor de ciego, Italia, con sus buenos técnicos, mediocres politicos e indisciplinados ciudadanos, lanza los bomberos a extinguir el fuego cuando este está desbocado, semejando a Nerón tocando el arpa cuando arde Roma. El segundo, ¡Ay, el segundo...¡ Esta España mía, esta España nuestra, siempre diciendo que somos los mejores del mundo, los que mejor hicimos un cambio de régimen, lo que tenemos el mejor AVE, después de China, claro (ahora tenemos el mejor virus, después de China, claro), con un gobierno "sui generis" que mas que un gobierno semeja a un grupete de titiriteros, delegando todo (¿chivo expiatorio?) en un desbordado Comité a cargo de un especialista médico. Todo es harto conocido, incluido las femimarchas del 8M.
Y ahora, ¿dónde estamos?. Pues en casa, para aplaudir públicamente a unos grandes ciudadanos que necesitan un montón de cosas para atender dignamente sus responsabilides y que están defendiendios en esta guerra con medios escasos, incapaz, otra vez, la caotica organización del Estado, de suministrarlos.
¿Dónde a corto plazo? Ni puñetera idea de la globalidad, pues creo que ni ellos -los dirigentes españoles- lo saben. Eso sí, nos animan, entre otros grilletes, a guardar castidad, que también, por aquello de la proximidad representa el maximun de contagio, convertir nuestras casas en un presidio, aislarse de los contagiados, observar reglas draconianas de higiene..
¿Dónde a corto plazo? Ni puñetera idea de la globalidad, pues creo que ni ellos -los dirigentes españoles- lo saben. Eso sí, nos animan, entre otros grilletes, a guardar castidad, que también, por aquello de la proximidad representa el maximun de contagio, convertir nuestras casas en un presidio, aislarse de los contagiados, observar reglas draconianas de higiene..
Pero ellos, ¡no, que vá¡....un demagogo populista con la familia contagiada y pululando por ahí sin cuarentena alguna y perdonándonos la vida en la televisión y ruedas en la Moncloa, una ministra de exteriores que no tiene ni idea de como repatriar a tantos españoles que quieren regresar a su pais, deseo que no entiendo en este deseo, salvo que no tengan ni idea de como están las cosas por aquí, pues mejor quedarse en Burkina Fasso; un balbuceante ministro fisósofo de sanidad que es el culmen de la inconcrección, y, no sigo., pues del capitán del equipo, diestro en vaguedades y tirar el balones fuera, y que envía a su santa esposa a la marcha femenina del 8 M, resultando contagiada, ¿qué se puede esperar?
Ya estoy satisfecho, me he desahogado, aunque no todo lo que quisiera, pero ya no quiero seguir perdiendo el tiempo en esta valoración.
Tengo que, al menos, soñar.
Quedad con Dios, pero como mi esposa está también hasta los cataplines de esta reclusión involuntaria y, por ahora (toco madera), estamos, al menos sin el virus manifestado (cosa que no se sabe y creo que muchos tardaremos en saberlo, pues estos incapaces todavía no conocen cuando se podrá proveer de cantidad masiva de test). En la mayoria de los paises se le ha hecho de forma masiva a la población. Portugal ya comenzó,
Quedad con Dios, pero como mi esposa está también hasta los cataplines de esta reclusión involuntaria y, por ahora (toco madera), estamos, al menos sin el virus manifestado (cosa que no se sabe y creo que muchos tardaremos en saberlo, pues estos incapaces todavía no conocen cuando se podrá proveer de cantidad masiva de test). En la mayoria de los paises se le ha hecho de forma masiva a la población. Portugal ya comenzó,
Vamos, con ella, voy pues a planificar cosillas.
En Collado Villalba, aguantando estoicamente, esperando la tarde para aplaudir, cantar, vitorear a tanta gente que todos los días ayuda a sanarnos, a comer,a transportar, a guardar el orden, el viernes 20 de marzo de 2020
En Collado Villalba, aguantando estoicamente, esperando la tarde para aplaudir, cantar, vitorear a tanta gente que todos los días ayuda a sanarnos, a comer,a transportar, a guardar el orden, el viernes 20 de marzo de 2020
Comparto 100%... que poca verguenza de "desgobierno", no solo que fueramos tarde en todas las medidas, si no la utilización política de actos como el 8M y claro de esos polvos vienen estos lodos.
ResponderEliminarCon esta tendencia al buenismo, social-comunista y progre no podiamos esperar estar de otra manera... yo lo vaticinaba con un amigo hace unas semanas: con este desgobierno, comunista 1936, nos ibamos todos a la mier...
Un abrazo señor Amarante
Obrigadinho, Dr.
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