De como da la impresión de que se habla mucho, se aplaude mucho y se dan palos de ciego y de que algunos empezamos a dudar hasta de nosotros mismos, dejándonos exhaustos.
Capitulo IV
Luego de almorzar un menú casero un poco raro (sopa de sobre, tortilla industrial, vino de cosecha - que es como cuande niño tomaba Quina Santa Catalina, combatía cualquier mal - pera conferencia de La Rioja, muy buena, y café cortado), siento que el mundo se desmorona alrrededor de mi, en el entorno de un sopor. Supongo que el vino de 14º tiene un poco la culpa. Me he zumbao 350 ml. Puede que tenga razón mi vecino Santiago (nombre ficticio), que me comenta en el brevísimo encuentro para compra, guardando distancia de 3 m. (huele a vino peleón a media mañana) que su brik es el mejor tratamiento contra el Covid19, que el no guarda ninguna precaución y que ya ha pasado varias plagas (entre ellas las de las cucarachas que pululan por su casa) sin problema a base de dosis "prudentes" de vinocho.
No creo que tenga razón, pero, por el momento, hay que reconocer aplica técnicas originales y, al ser hombre honesto, merecer relativa credibilidad.
Todo lo contrario que Don Fernando Simón. No sé si bebe vino, si practica sexo, si se ducha y muda todos los días, si no tiene más que ese modesto jersey de cremallera que parece de los de 1 € en el mercadillo (siempre el mismo, supongo que lo lavará todas las noches) ni si se cree lo que dice. Lo que si sé, es que se nos presenta con aspecto bastante desaseado. Vamos, todo lo contrario del que hacía gala Don Santiago Ramón y Cajal. A mí, en particular y entrado en años, me gusta la gente que cuando tiene que presidir o hablar en un acto solemne o serio, lo hace con vestimenta adecuada. Desgraciadamente, al igual que somos como comemos, también lo somos en cuanto a como nos presentamos.
Siempre me ha parecido que los científicos presentaban sus teorías y conclusiones en base a razonamientos lógicos (silogismos), a conocimientos empíricos (retorno de la experiencia), a las ciencias exactas (calculo de probabilidades) y a la experimentación sobre objetos animados o inanimados. Y después formulaban unas conclusiones, invitándonos a tomarlas con más o menos reservas, invitándonos a olvidarnos de cosas milagreiras, de brujas o de la Santa Compaña. Y que esas conclusiones eran fruto de consenso científico, como en este caso procedía, pero este buen hombre hace oidos sordos al Comité Independiente Ad-hoc que le dice ya en febrero que el virus debe calificarse grado IV -muy grave- y el., ignorando esta calificación casí unánime, lo marca como II, de menor gravedad, lo cual lleva implícto que cuando pulula un bicho de estos no basta con frotarse las manos con piedra pómez y clamar al cielo para que una lluvía purificadora caiga.
Pero hete aquí que la cronología de lo que lleva diciendo el bueno del Dr. desde que se hizo cargo de dar la cara en nombre de un sedicente Comité Científico y que nadie sabe quienes lo componen y cuya información es siempre vaga, inconcreta, voluntarista, no hace creer con fé ciega (creer lo que no ves solo por el testimonio de quien lo dice). Naturalmente, se ampara, para infundir esta fé ciega, en la presencia televisiva de unos técnicos brillantes y de reconocido prestigio (militares, policiales, civiles) que explican lo suyo con datos concretos y previsiones fiables de las implicaciones en el hecho central, el virus, y que conforman una especie de paisaje de fondo agradable.
Pero a mi, como a los míos, Dr. Simón, me interesa más, muchísimo más, lo que piensa de forma científica sobre la evolución de la pandemia. Y, cuando lo dice, en términos vagos y con datos de lo que nos ha dicho antes, no creo nada. Y que conste que he procurdo al máximo abstraerme del optimismo que irradiaba Vd. hace poco más de un par de semanas. Y que conste que necesito saber, saber y no creer.
Eso sí, creo, sinceramente, que a Vd. lo ha contagiado un virus para Vd. nuevo, para muchos ciudadanos de a pie, ya un poco más antiguo: El virus Sánchez, y ese, no tiene cura .
Hoy habrá otra sesión de aplausos, nuevas aportaciones muy graciosas (o muy maliciosas/tendenciosa) en chats o YouTube, cabreos de gente que tiene todo género de dolencias imaginadas o reales (la frontera entre la hipocondría y el sentido común no está trazada por hoy), que preguntan en donde están esos test. Y dice Vd. que están llegando, que ya ha comenzado el reparto, que éste se hará conforme a las necesidades (?). No hay, es que todavía no ha llegado a todo el personal sanitario, que es lo más grave.
Informaciones en la Red que hablan de que las ratas son las primeras en abandonar el barco cuando huelen que se hunde. No me las creo, pero viendo la catadura moral de algunos, todo es posible. No por su parte, que me parece un buen hombre que, con sus debilidades, han lanzado al anfieattro para que los coman las fieras si fuere menester. Abandonan especialmente cuando saben que casi todo el pescado está vendido y el que queda está podrido y ellas lo dejan para las cucarachas.
Cambio de carril.
Ayer comentaba que, si esto de las ratas continua, habrá que preparar alguna fórmula imaginativa además de las tres inicialmente contempladas, en materia de poner los pies en polvorosa.
Ayer noche estuve hablando con una amiga y, en la distancia que hay hasta Oviedo, tomanos una sidra, eso sí, virtual y cambiamos impresiones.
Estamos preparando una estancia en el mejor pais del entorno: Portugal, modélico. Tiene una revolución sin prácticamente muertos, conviven social y políticamente de forma eficaz, un Presidente de la República y un Gobierno socialcomunista, no tienen autonomías ("O Século" dijo en 1976, que "Espaha é un mal exemplo"), su gente es educada y limpia, la alimentación es muy sana, tiene unos precios razonables y ni son racistas ni chauvinistas, se sienten orgullosos de su Nación y de su Historia, incluida aquella parte Colonial Tienen muchísimo menos paro que nosotros y sus expectativas económicas son infinitamente mejores que las nuestras. Los casos confirmados de Convid19 a fecha de hoy son 2319 y ningún muerto. Ha adoptado medidas con rapidez, sin esperar a que política o socialmente no interesase. Buena gente, vive Dios.
Estoy hablando de las Aldeias Históricas en la Beira Alta y Traz-os-Montes. Puede que te mueras de sano aburrimiento y hasta llegues a comprobar que tienes raices judias (Belmonte) y que la Comunidad Hebrea de Belmonte (la mitad de la población) es educada, tolerante y simpática y que si procedes de Ribadavia, Hervás o Monforte de Lemos, hasta puede que tengas algún pariente por allí. El entorno es delicioso, y con una naturaleza que todavía no ha sido agredida por el turismo alocado.
Asi, que Tina, Belén, Mila, Paco, Raúl.....vayamos, que estoy seguro que alguno de vosotros hasta puede que lleguéis a pensar en vivir allá el resto de vuestra vida. Yo, casi lo tengo claro, aumque me gusta mi Patria, la gente, los trabajadores, el campo, pero no me gusta otras cosas que la arruinan y que no veo en el panorama, con mi catalejo, que puedan cambiar, y esto que nos sucede es una prueba más.
Desde Collado Villalba, esperando que mi aserto de que el año terminaba en marzo, sea tan solo el producto de un mal sueño contagiado por nuestro Presi, curado ya del otro de cohabitar con Pablito.
O Senhor de Amarante, feito de pâo de amieiro, casamenteiro de velhas.
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